El Barcelona, herido en su orgullo desde que cayó en la semifinal de la Final Four ante el Real Madrid, demostró que está dispuesto a sacarse esa dolorosa espina y aplastó al Joventut (89-72) en el primer partido de semifinales en una demostración de poderío. Los azulgranas ni siquiera necesitaron la mejor versión de Mirotic (11), Calathes (3) y Laprovittola (3) para apabullar a sus vecinos, empequeñecidos por la intensidad y el acierto culé (11/23 triples), personificado en Sanli.

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