Es como un jardín sin flores, que en un Mundial de ajedrez son los dos finalistas. En el que se disputa en Astaná (Kazajistán), el ruso Ian Niepómniashi y el chino Liren Ding. Ambos pasan más tiempo en su sala de descanso que ante la mesa del escenario, donde están las piezas y el reloj en marcha. ¿A qué patrocinador le interesa tal imagen surrealista, retransmitida en directo a millones de aficionados? ¿Por qué prefieren estar ausentes? ¿Pueden aprovecharlo para hacer trampas? Niepómniashi domina por 1,5-0,5 y conducirá las piezas blancas este miércoles en la 3ª de las 14 partidas previstas.

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