<strong>José Luis Mendilibar estaba igual de enfadado que sus jugadores</strong>. El Sevilla había rozado la victoria, la que hubiese sido la segunda del entrenador vasco en dos partidos dirigiendo a los andaluces. Se les escapó de las manos en los últimos minutos. <strong>»El vestuario está jodido. Creo que hemos hecho un partidazo con uno menos 70 minutos</strong>. Tres puntos hubiesen sido muy buenos para alejarnos de esa zona roja. Pero no ha podido ser. El mérito hay que dárselo a los jugadores», comenzó.

