<strong>»¡No, esto es inaceptable! Necesitan esperar hasta el final de la carrera para hablar conmigo, no por favor, por favor no puede ser así, me quitan todos los puntos»</strong>. La radio de Sainz era un poema al final de carrera, antes de la cuarta salida, la que le impedía adelantar o pelear por revertir una sanción que no entendió ni él ni el equipo: 5 segundos por el toque final con Fernando Alonso.

