Con los Red Bull, Max Verstappen y hasta con Fernando Alonso con su Aston Martin, las carreras sprint, las polémicas, la Fórmula 1 está viviendo una nueva edad de oro, proclaman sus promotores, la compañía norteamericana Liberty Media, que compró la competición al británico Bernie Ecclestone. Para los puristas de siempre, las novedades que poco a poco ha introducido la empresa dan más sentido que nunca al apelativo de gran circo con el que siempre ha sido conocido el Mundial. El máximo responsable del circuito, el italiano Stefano Domenicali, CEO de Fórmula 1, nacido en Imola, a la sombra del circuito Enzo y Dino Ferrari hace 57 años, no duda de que el camino que siguen es el único camino posible. “La F1 es un deporte diferente. Es un entretenimiento diferente. Estamos en un contexto diferente. Es una cosa diferente”, dice Domenicali, que antes de ser el gran boss del circo fue el responsable de Ferrari en los años en los que Fernando Alonso –”un talento único”- perdió dos Mundiales en la última vuelta pilotando los bólidos rojos.

