Antes de la Semana Santa, la quincena de Flandes, cuando los ciclistas jóvenes españoles con cuerpo bueno y grande quieren florecer, y alimentan su espíritu y sus sueños, poblados de adoquines y dureza. Empezó a hacerlo el viernes pasado, barro, lluvia, frío y viento, Iván García Cortina, el más flamenco y experto de los españoles de ahora, que terminó quinto en el GP E3 de Harelbeke, y lo hizo el miércoles, más espectacular aún, y más joven, el vitoriano Oier Lazkano, también del Movistar, segundo en el A Través de Flandes, 186 kilómetros, 11 muros, ocho tramos de pavés. Un hombre en fuga.

