Mucho ruido externo. Excesivo. No tanto entre las paredes de las oficinas de Valdebebas. Dos mundos opuestos. <strong>El de los constantes rumores y el de la toma de decisiones con su lógica</strong>, discutible o no, pero asumidas con los números y la realidad de los contratos en la mano, esos que preocupan y mucho porque como se está demostrando en los últimos años futbolista alguno cambia el Real Madrid por otro equipo. <strong>Bale, Isco, Marcelo… y ahora el clamoroso caso de Eden Hazard, que ya ha dejado claro que piensa cumplir con lo firmado</strong>, es decir, hasta el 30 de junio de 2024. Y ahí el club blanco no va a plantear posición de fuerza alguna porque no puede.

