Thomas Bach ha presidido este martes el comité ejecutivo del COI (Comité Olímpico Internacional) que, en su primera jornada, ha abordado la espinosa cuestión del regreso a las competiciones internacionales de los atletas rusos y bielorrusos. El propio COI recomendó excluirlos el año pasado cuando Rusia invadió Ucrania. Once meses después de aquello, en enero, Bach dijo que había que buscar una fórmula para que volvieran bajo unas condiciones “estrictas” de neutralidad. Este martes ha insistido en ello y ha defendido su regreso como “atletas neutrales e independientes” sin himno, uniforme o bandera que identifique su país. No serán admitidos los que hayan apoyado la guerra, ni en competiciones por equipos, ni los atletas que estén contratados por el ejército o agencia de seguridad nacional. Asimismo, tendrán que acreditar haber pasado controles antidopaje. La decisión sobre los Juegos Olímpicos de París 2024 y Milán-Cortina 2026 será tomada “en el momento apropiado” independientemente de que los procesos de clasificación estén en marcha.

