Las empresas de <strong>Enríquez Negreira y su hijo</strong> facturaron cantidades millonarias al Barcelona desde 2001 hasta 2018. Los dos motivos básicos, aunque hay sospechas de que había mucho más, eran dos:<strong> los distintos informes arbitrales (de los colegiados y de partidos) y la grabación en vídeo de encuentros</strong>. Según consta en la denuncia de la Fiscalía, en este segundo capítulo hay dos tipos de análisis. Por una parte está el asesoramiento de vídeos técnicos mensuales (según consta con ese concepto en el escrito) y luego están las grabaciones de partidos.

