Cae el sol con fuerza en París y a eso de las doce, Rafael Nadal accede a la pista 26 del Club Jean Bouin, a 100 metros escasos del recinto de Roland Garros, portando un bolso y el raquetero para ultimar el asalto a la semifinal de hoy (14.45, Eurosport) contra el alemán Alexander Zverev. Da los buenos días a los tres enviados especiales que asisten al inicio del entrenamiento y a continuación empieza a pelotear con Carlos Moyà, que previamente ha analizado el enigmático presente de su jugador: el pie, el dolor, el porvenir. La duda, sí, pero ahora mismo, solo un objetivo: Zverev. Transcurre la mañana en familia.

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