Hay que remontarse al <strong>23 de octubre de 2005</strong>. Final del Masters 1.000 de Madrid ante Ivan Ljubicic. Rafael Nadal le remontaba dos sets al croata y ganaba su primer y único torneo de su carrera en superficie dura bajo techo. Al día siguiente tomó un vuelo a Basilea para borrarse del Open 500. Cojeaba ostensiblemente. <strong>Ahí empezó todo</strong>.

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