Hay frases que, una vez dichas y grabadas, no se las lleva el viento, sino que, <strong>a modo de boomerang, pueden regresar en forma de dardo</strong> para hacer ver que lo que se dijo no era ni mucho menos cierto.


Hay frases que, una vez dichas y grabadas, no se las lleva el viento, sino que, <strong>a modo de boomerang, pueden regresar en forma de dardo</strong> para hacer ver que lo que se dijo no era ni mucho menos cierto.