Es un clásico entre aficionados. Muchos hacen una promesa si su club consigue un objetivo importante. No todos cumplen. Pero yo, tras la odisea que viví entonces, me sentí en la obligación de hacerlo. Esto ocurrió en 2019, la penúltima vez que el RCD Mallorca volvió a LaLiga Santander. El equipo, del que soy socio desde hace 22 años, se clasificó para los Playoffs de ascenso de LaLiga SmartBank. Primer partido de semifinales: ganamos por dos a cero en el estadio de Son Moix al Albacete Balompié. Para la vuelta, en la capital manchega, comenzó la aventura.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *