Acabada la etapa del martes, de la subida al hors catégorie de Vallter, el autocar de Cofidis enfiló hacia un coqueto y cálido hotel escondido en las montañas del Ripollés. Allí, después del masaje regenerador y antes de cenar, los hermanos José y Jesús Herrada, de 37 y 32 años, al calor de una chimenea, atienden a EL PAÍS para repasar una vida dedicada a la bicicleta. Les quedan pocos días de compartir equipo, habitación y pelotón, pues José ya ha decidido que se bajará de la bicicleta al acabar el curso.

