Unos pilotos las cogen al vuelo y otros están esperando que su ingeniero de pista les vaya informando de cosas muy obvias.<strong> Charles Lerclerc parece de los segundos, pues se armó un lío durante el coche de seguridad </strong>que le costó dos puestos en el final de la carrera, por no darse cuenta de que, sus rivales, sobre todo Hamilton, recortarían tiempo en sus paradas, al estar la carrera ralentizada.

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