El exdirectivo del FC Barcelona Josep Contreras, fallecido el pasado diciembre, puede ser depositario de algunos de los secretos mejor guardados del club azulgrana, de sus máximos responsables y, sobre todo, de sí mismo y de su entorno más cercano. Contreras guardaba, en una caja fuerte escondida en el baño de su casa, en la zona alta Barcelona, unas páginas escritas a mano que, bajo el epígrafe “top secret”, contenían alusiones a cheques y supuestos pagos en “dinero negro”. El contenido es difícil de descifrar, aunque contiene nombres (”Josep Maria”, “sr. Rosell”) que, según interpreta La Liga, que aportó la documentación al caso Negreira, pueden corresponderse con los de los expresidentes Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu y otros antiguos responsables de la Federación Española de Fútbol.

