<strong>Gavi</strong> tiene sólo 18 años, pero no sólo es un fijo indiscutible en el once azulgrana y ya ha disputado seis Clásicos sino que además se ha convertido en uno de los jugadores más reprobados por los futbolistas y la grada blanca por la pasión, el alma, la rabia y la intensidad con la que juega. Y por su marcada identidad culé.

