No pocas veces su estilo ha servido como arma arrojadiza, sobre todo a los fundamentalistas del juego preciosista o a aquellos que han padecido cómo el tradicional duopolio de los dos grandes de LaLiga se veía amenazado por su presencia, pero los números que se desprenden del verde son irrefutables: <strong>Simeone </strong>ha dejado su <strong>portería a cero en 300 de sus 615 partidos</strong> (prácticamente la mitad, el 49%) al frente del <strong>Atlético</strong>, llevándose el triunfo sin encajar 248 veces (40%) y demostrando que, digan lo que digan, la defensa puede ser un arte.

