En su día,<strong> Markelle Fultz parecía ser la joya de la corona de ‘The Process'</strong>, ese proyecto de los Sixers basado en perder partidos a granel hasta construir <strong>un superequipo desde el Draft</strong>. El base fue elegido <strong>número uno en la cosecha de 2017</strong> proveniente de los <strong>Huskies de Washington</strong>. Sin embargo, <strong>su camino en la NBA pronto se iba a torcer. </strong>

