<strong>Greg Oden nunca había tenido una lesión en las rodillas</strong>. Ni de pequeño, ni en <strong>el instituto Lawrence North de Indianápolis</strong>, con el que tuvo un balance de 103-7 durante cuatro años y ganó tres títulos estatales consecutivos, ni en su única temporada en la <strong>Universidad de Ohio State, con la que llegó a la final de la NCAA en 2007</strong>. Sin embargo, al poco de ser drafteado en el primer lugar ese mismo año por delante de Kevin Durant, los Blazers, su equipo, le dieron un equipo ortopédico para igualar sus piernas. <strong>Tres semanas después, estaba en el quirófano por una microrrotura en la rodilla derecha</strong>.

