El choque entre la UEFA y el Real Madrid encontró este jueves un nuevo frente. El club blanco rechazó por insuficiente el reembolso de las entradas a una parte de los aficionados que sufrieron el caos en los accesos al estadio de Saint Denis, de París, en la última final de la Champions, entre el Liverpool y el conjunto merengue. El máximo organismo del fútbol europeo informó el miércoles que devolverá el precio de las entradas a los seguidores que debían entrar al recinto por las puertas A, B, C, X, Y y Z, que fue donde “se registraron las circunstancias más difíciles” y que era la ocupada por la hinchada inglesa. Los precios oscilaban entre los 70 y los 687 euros. La UEFA asumió su responsabilidad en los incidentes que ocurrieron en los exteriores del campo, donde una parte de los aficionados fueron gaseados por la policía francesa y no pudieron acceder al estadio hasta pasadas las 21.00, la hora prevista para el encuentro, que al final se retrasó.

