No por casualidad hogar viene, etimológicamente, de fuego. Como dice Alberto G. Prelcic, chef vigués con una estrella Michelin, responsable de Silabario, “hay más magia en la reunión de seres queridos alrededor de las brasas, en el vino con el que brindas, que en el acto en sí de comerte un arroz o una barbacoa”. Con el fútbol, dice, sucede igual: no se trata del gol, de la alegría por la victoria de tu equipo. Es el ritual compartido, desde horas antes de que ruede el balón, lo que convierte el fútbol en lugar de pertenencia. Tu equipo es tu hogar. Carlos Cao, del mismo barrio que Prelcic, director del Área de Negocio del RC Celta, llama a la sede del club “la casa del celtismo”. ¿Y qué sino un restaurante podía haber en su cúpula, con vistas a la ría de Vigo? El fuego aglutinador. Silabario es el restaurante con estrella Michelin más barato de España (con menús desde 27 euros), la apuesta de un club con arraigo que defiende su tierra y quiere llevar su esencia a todo el mundo: el que ve un partido del RC Celta se lleva Galicia en la retina; el que prueba los bocados de su restaurante, se la lleva en el paladar.

