Desde el despacho de <strong>David Aganzo</strong> (42 años) en la sede de <strong>AFE</strong>, situada en la Gran Vía, Madrid parece un pueblo grande hasta que se divisan, muy al fondo, las Torres KIO. El presidente del sindicato recibe a MARCA entre bromas y algún lamento por la falta de tiempo para hacer más deporte. Después, cuando se mete en harina, se pone serio y muestra su preocupación, sobre todo, por la imagen del fútbol español fuera de nuestras fronteras.

