Un error en la salida de balón de Eduardo <strong>Camavinga </strong>fue aprovechado por el Barcelona para empezar a decantar la semifinal de la <strong>Copa del Rey</strong>, un torneo que se había convertido en una de las prioridades del Real Madrid en la temporada en curso. Los de <strong>Xavi </strong>penalizaron un mal pase del joven futbolista francés para hacer bueno un <strong>planteamiento ultradefensivo</strong> en el Santiago Bernabéu, que sorprendió incluso al propio Carlo <strong>Ancelotti</strong>.

