Era un partido cargado de tensión y emociones, un encuentro con mucha historia y en el que había muchas cuentas pendientes entre los dos equipos. Philadelphia buscaba redimirse y poner en valor que son aspirantes reales a las Finales en el Este y <strong>Dallas necesitaba ganar para coger aire y liberar tensiones</strong>. La realidad fue que el duelo no decepcionó (133-126), <strong>los Mavericks y su tándem marcaron la diferencia ante unos 76ers que permitieron 133 puntos</strong>.

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