«Desde que puedo recordar, siempre quise ser un canterano del Real Madrid». Esa podría haber sido la recordada frase de <strong>Henry Hill</strong>, un gánster cuya vida inspiraría la trama del filme <strong>’Uno de los nuestros'</strong>, si en vez de avanzar en la cúpula del crimen organizado a base de <strong>esquivar balazos y emboscadas</strong>… hubiese soñado con una profesión atípica en los años 70 en Estados Unidos para inspirar el retrato inigualable de <strong>Martin Scorsese</strong> sobre el complicado mundo de la cantera blanca.

