El Newcastle sometió al United pero el United sometió a Loris Karius. Por las porterías se resolvió la final de la Copa de la Liga de Inglaterra, perdida por el Newcastle antes de saltar al campo. Descartado por sanción Nick Pope, el primer portero, e impedido por razones administrativas Martin Dubravka, el segundo, al entrenador, Eddie Howe, no le quedó más remedio que alinear al hombre que el fútbol había olvidado. Fue el turno de Loris Karius, célebre por regalarle dos goles al Madrid en la final de Champions de 2018. El alemán llevaba dos años sin ponerse los guantes. Desde febrero de 2021, cuando oficiaba de suplente en el Union Berlín. Volvió a competir este domingo como una señal ominosa de maldición para la hinchada norteña, felizmente congregada en Wembley.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *