Desde su primer cambio de gomas de mojado a seco, en la vuelta 21, hasta la vuelta 48, de las 64 que tuvo el Gran Premio de <strong>Mónaco </strong>(acortado por lluvia), <strong>Fernando Alonso estuvo rodando mucho más lento de lo que podía con el Alpine. É</strong>l mismo explicó que «estaba haciendo, gestión de neumáticos, porque no sabía si con el medio podría llegar bien hasta el final».

