Hace dos temporadas, Nacho Fernández (Madrid, 33 años) encontró al fin la regularidad que tanto había deseado en sus primeras ocho campañas en el Bernabéu. El verano anterior había meditado marcharse del club frustrado por ese salto que no llegaba. Pero se quedó, y las desgracias físicas de Sergio Ramos y Varane le concedieron esa oportunidad de encadenar 20 partidos en el once. Su rendimiento resultó mucho más que notable y, tras haber estado cerca de irse, terminó extendiendo el contrato dos campañas más, hasta 2023. Sin embargo, lo que vino desde entonces fue un progresivo regreso a la casilla de salida. Los fichajes de Alaba y Rüdiger en los dos últimos cursos lo volvieron a situar en el cuarto escalón en el orden de prioridades del centro de la defensa, solo por delante de Vallejo.

