Alberto Rodríguez Piñón (A Coruña, 55 años) se dedicaba al tenis profesional hasta que una lesión en la espalda le apartó de la competición. En un viaje a Argentina, donde el pádel ya era entonces muy popular, descubrió que 4.000 personas podían asistir a un partido. A la vuelta, con otro amigo extenista, contrató a un entrenador argentino, y empezó a entrenar tres horas diarias. Fue dos veces subcampeón mundial e hipotecó todo lo que tenía para montar la primera pista de pádel de cristal en España. Se hizo conocido por entrenar con José María Aznar. Ahora maneja varios proyectos: de la política, al metaverso.

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