Enésimo golpe para un <strong>Elche</strong> hundido e indignado. Otra vez, una expulsión en contra, cambió su escenario de partido y le hizo perder puntos. Frente al <strong>Betis</strong> (2-3), con más dolor si cabe que en otras ocasiones. Porque vencía por 2-0, con goles tempraneros de <strong>Fidel</strong>, de penalti, y <strong>Lucas Boyé</strong>. Pero la protestada tarjeta roja a <strong>Magallán</strong> por mano, tras revisión del <strong>VAR</strong> en el minuto 56, dio alas a su rival, que logró empatar con dos goles en cuatro minutos. En la recta final, <strong>Edgar Badia</strong> detuvo un penalti a <strong>Borja Iglesias</strong>. Pero en el tiempo añadido, otro penalti, que esta vez sí acertó <strong>Willian José</strong>, condenó al equipo ilicitano, que en la segunda pena máxima sufrió la expulsión de <strong>Enzo Roco</strong>.

