El Betis obtuvo un triunfo vital ante el Elche en un choque con cuatro penaltis, dos expulsados y una desconcertante actuación arbitral, tanto del colegiado de campo, Iglesias Villanueva, como de Jaime Latre en la sala del VAR. Si es difícilmente comprensible pitar el primer penalti en contra del Betis por un leve toque del bético Abner a Morente, tampoco se puede entender muy bien como el árbitro jefe del VAR vio roja en una mano de Magallán en una acción con Fekir con el 2-0 en el marcador. La expulsión descompuso al Elche, que tuvo un inicio fulgurante y que luego fue superado por un Betis que lo sometió a un acoso tremendo en superioridad numérica. El Elche tiene razón en sus quejas por esa expulsión y todavía debe sentir más rabia después de que su portero, Edgar Badía, le detuviera un penalti a Borja con 2-2 en el marcador. Todavía llegó una pena máxima más en el minuto 95 que Willian José convirtió en el 2-3 definitivo. Una auténtica locura.

