Tranquilidad tras el susto. El arranque a trompicones del Aston Martin, el susto mañanero Felipe Drugovich, <strong>dio paso por la tarde justo a lo contrario tras el efecto rebote del segundo puesto del español, </strong>que en ningún momento dio rienda suelta a la alegría o al exceso de euforia. Son demasiados años ya en esto.

