El PSV-Sevilla, saldado con la clasificación del conjunto andaluz para los octavos de final de la Liga por un global de 3-2, quedó empañado por un incidente en el tiempo de descuento del partido. Un hincha holandés saltó al terreno de juego y empujó a Dmitrovic, el portero del Sevilla, que lo redujo a continuación. La acción, muy grave, podría conllevar un duro castigo de la UEFA al conjunto holandés. El colegiado del choque, Daniele Orsato, detuvo el juego durante cinco minutos. El propio portero del Sevilla, más tranquilo, explicó lo sucedido a la conclusión del choque a los medios oficiales del Sevilla. “Vino y me empujó por la espalda. Seguramente estaba enfadado por el resultado y un poco ya alocado. Intentó pegarme y conseguí agarrarle y esperar a que llegara la seguridad. Nunca es bonito ver esto en el fútbol, no debería pasar y a partir de ahora espero que estas cosas estén bien castigadas”, aclaró el meta del conjunto andaluz.

