En el último partido europeo de Vinicius antes del inicio de su explosión -en la vuelta de las semifinales contra el Chelsea, en la primavera de 2021-, el brasileño no pudo ser mandado más lejos de su posición natural: por la derecha y de carrilero. Así pintaban las cosas para el extremo zurdo a ojos de Zinedine Zidane en las grandes noches de Champions, muy por debajo de un Eden Hazard ya depresivo, pero que esa jornada en Stamford Bridge ocupó por estatus la banda izquierda del ataque. Ese día, el primer pase de Vini fue a Courtois y en el campo apenas aguantó una hora, mientras el belga fue estirado hasta el minuto 89 pese a su evidente intrascendencia en el juego del equipo. En ese momento, solo quedaban tres meses (verano mediante) para que la carrera de Vini empezara a dar un vuelco imprevisto después de que el técnico francés propusiera venderlo, como contó este periódico.

