<strong>»Es el peor partido que vi en mi vida», confesó Michael Malone, técnico de los Denver Nuggets</strong>. Uno de los entrenadores más reflexivos de la NBA resumía la caída, que parece irremediable, de uno de los otrora grandes eventos del deporte, el<strong> All-Star de la mejor liga de baloncesto del mundo. De la competitividad y desenfreno, quizá motivado por el odio entre muchos de los grandes jugadores, de los 90 a un panorama desolador</strong>. Con momentos de brillo, como el concurso de mates de Mac McClung, pero alejados de lo pretendido.

