A hombros de Vinicius, el Real Madrid solventó un partido crudo, como suelen ser todos los pulsos con Osasuna. Los blancos se retrasaron casi una hora, pero llegaron a tiempo de sumarse al toque de corneta constante de Vinicius. Los locales resistieron hasta que el brasileño, ya con coro, enchufó a Valverde para el 0-1. El estoque final lo dio el Real por el cauce de Álvaro, un juvenil que adiestra con tino Raúl en el filial y que dejó huellas en los últimos minutos. Suyo fue el servicio a Asensio para el 0-2, justo después de que por medio pie fuera de lugar no pudiera celebrar otra asistencia terminal. A Vinicius, claro. Esta vez, en un partido con tanto tonelaje, alrededor de Vinicius prevaleció el fútbol.

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