El control más heterodoxo imaginable, obra de Darwin Núñez, seguido de un remate al bulto, abrió el marcador y encendió la batidora del Newcastle-Liverpool. Se sucedieron diez minutos de frenesí en St James Park. El saldo provisional fue el definitivo: gol de Núñez, gol de Gakpo, expulsión de Pope, portero local, 0-2, y un partido extraño. Más difícil de resolver para el Liverpool de lo que revelaron el marcador, la superioridad numérica y los highlights. Engañoso para los analistas del Real Madrid que siguen al equipo de Jürgen Klopp en busca de pistas que sirvan a Carlo Ancelotti para preparar el duelo de la ida de los octavos de Champions, el próximo martes.

