Su vecina, Conchita Alba, era socia del Madrid. Compraba el diario As y el Marca todos los días. Y ella se los leía al día siguiente, antes de que acabaran en la basura. De padre militar y madre filóloga, Mónica Marchante (Roma, 55 años), estaba llamada a estudiar Derecho. En cambio, se convirtió, contra la naturaleza familiar, en una periodista de referencia y una entrevistadora audaz. Aficionada al ciclismo, es conocida por hacer siempre la pregunta adecuada en los palcos de la Liga. Relegada ya solo a las noches de Champions, ha comprobado que hay vida los domingos. “Durante casi 25 años he estado todos los fines de semana de la liga viajando. Hay que ser muy fanática para resistir eso”, confiesa. Profesora “pesada” en la Universidad de Nebrija, habla con pasión de su profesión.

