En la temporada 2016-17, el <strong>Real Madrid</strong>, que conquistó también la <strong>Champions </strong>en esa temporada, ganó la Liga con tres puntos de ventaja sobre el <strong>Barcelona</strong> porque se impuso en el último partido en Málaga mientras al Barça le pitaban un penalti por dar una patada al suelo (Jordi Alba) y otro por simular un derribo (Neymar) frente al Eibar. En la 2017-18 el <strong>Barça</strong> ganó el título con 14 puntos de renta sobre el Atlético. En la 2018-19, el <strong>equipo azulgrana</strong> revalidó el título aventajando al conjunto rojiblanco en 11 puntos. Es la época en la que el Barça, en un caso con pocos precedentes, <a href=»https://www.marca.com/futbol/barcelona/2018/02/11/5a809591e5fdeaa55d8b45c6.html» target=»_blank»>estuvo dos años sin recibir un penalti en contra</a>. Su manera de defender sin hacer penaltis seguro que se enseña en las escuelas.

