Es otro monoplaza de arriba a abajo. <strong>El AMR23 cambia los laterales por completo, </strong>también el morro y la zona del motor y la caja de cambios. Destaca por el empaquetado de los pontones y por un<strong> trabajo de refinamiento extremo, </strong>sobre todo en la zona del inicio del suelo, tras el eje delantero, con un fondo suspendido que supera al de Red Bull para buscar carga aerodinámica. El esfuerzo de <strong>Aston Martin</strong> por buscar el rendimiento es muy visible.

