Antes de subirse al monoplaza, Checo Pérez presumió un casco especial dedicado a Pedro Rodríguez, el mítico piloto mexicano de los sesenta. Esa mística le permitió dar una buena carrera en el Gran Premio de Mónaco en la que supo aprovechar un error monumental de Ferrari a la hora de cambiar de neumáticos. El mexicano deambuló por las exclusivas calles monegascas con la bandera mexicana.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *