<strong>Seis días. Ni siquiera una semana</strong>. Eso es lo que han necesitado el Real Madrid y Vinicius para volver a su verdadero sitio, que no es otro que el fútbol del respeto, dejando atrás ese que está tan de moda por España en el que todo vale por ganar, <strong>no respetar las normas ni la ética y si aplicando todo tipo de artimañas. </strong>Pasó en Mallorca, un maravilloso equipo,con estrategias y bfutbolistas confundidos. Las provocaciones han quedado atrás, por lo menos en los dos siguientes partidos y el fútbol ha ganado. <strong>Tuvo que ser Dani García, jugador del Athletic,</strong> el que reconociera que eso ya no vale, que lo había hecho él y se había equivocado, que eso de <strong>provocar no es un arte</strong> como algunos quieren hacer ver.

