<strong>Lewandowski</strong> no llegó a LaLiga como gran estrella. Ni agobiado por los focos ni llenando portadas. Lo hizo a oscuras, vía <strong>Las Gaunas</strong> y entre la indignación de su entrenador. «Es una vergüenza», dijo <strong>Carlos Aimar</strong>, histriónico míster argentino del <strong>CD Logroñés</strong>, ante la falta de información sobre la llegada del polaco. El preparador, como confirma ahora desde Buenos Aires, no sabía nada sobre la contratación de un <strong>Grzegorz Lewandowski (Szczecinek, 1969)</strong> que firmó por el conjunto riojano en 1993 procedente del <strong>Wisla de Cracovia.</strong>

