<strong>Después de 39 años sosteniendo un récord </strong>que llegó a parecer imbatible, <strong>Kareem Abdul-Jabbar se personó en el Crypto.com Arena para ver cómo LeBron James recogía su legado</strong>. La leyenda ocupaba asientos a pie de cancha y, en cuanto vio el balón del punto 36 besar la red, irguió sus 218 centímetros, ya algo encorvados, para <strong>conmemorar el momento como merecía</strong>.

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