El Barça fue un rodillo este jueves en la pista del Virtus Segafredo Bolonia, al que derrotó por 75-92 impulsado por un parcial de 0-26 en el segundo cuarto que dejó el partido visto para sentencia. Con la Copa del Rey a la vuelta de la esquina, el conjunto de Sarunas Jasikevicius se cargó de confianza con la actuación más completa de las últimas semanas. Empezando por la consistencia defensiva, que forzó 12 pérdidas en el equipo de Sergio Scariolo. Y en ataque, el Barça fue un vendaval que alcanzó los 37 puntos de máxima ventaja (31-68, min. 26).

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