La canasta con la que<strong> LeBron James entró en la historia del deporte mundial</strong> al convertirse en el máximo anotador de todos los tiempos de la NBA, con 38.390 puntos, dio la vuelta al globo. Un icono convertido en Dios. Una imagen de referente. <strong>Todo centrado en el parqué del coliseo del 111 de Santa Figueroa en Los Ángeles. Y una reminiscencia… A aquel tiro que en 1998</strong> anotó Michael Jordan ante los Utah Jazz en las finales.

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