El colapso en las comunicaciones, los protocolos de seguridad, las vías de acceso y la gestión de las multitudes, provocaron un atraso sin precedentes en el comienzo de la final de la Champions que enfrenta al Real Madrid y el Liverpool. El partido estaba previsto para este sábado a las 21:00 horas en París. Comenzó pasadas las 21:30. Algo insólito en la historia de las finales de la Champions.

