El <strong>Real Madrid</strong> cosechó una de las victorias continentales más plácidas de la temporada (83-68) ante un <strong>Panathinaikos </strong>que pasó por el WiZink Center con mucha más pena que gloria. <strong>Ni rastro del orgullo verde de antaño de los griegos, que destilaron desacierto y desidia a partes iguales</strong>, poniendo alfombra roja al triunfo de los madridistas, que sin hacer un partido de campanillas, se mostraron <strong>sólidos, atropellaron a su rival durante 27 minutos</strong> y luego se dejaron ir y contemporizaron para <strong>seguir colíderes junto al Olympiacos</strong>.

