El Barcelona acabó el partido de Girona sin delanteros, con cinco medios y cinco defensas, para defender el gol del centrocampista Pedri. Xavi sustituyó a Raphinha y Ansu Fati después de la lesión de Dembélé y no dio entrada al juvenil Alarcón. No tenía más alternativas por las sanciones de Lewandowski y Ferran Torres una vez que Memphis ya juega en el Atlético. El plan funcionó a efectos del marcador: 1-0. El juego, en cambio, fue deficiente si se tiene en cuenta que los azulgrana concedieron tres ocasiones en los últimos diez minutos, incapaces de conservar el balón, y por el contrario nunca más alcanzaron la meta de Gazzaniga. No hubo más tiros al arco del Girona, después de ocho remates —tres a portería— cuando formaron Balde como extremo izquierdo y Gavi de falso 9.

